CENTRO DE PSICOTERAPIA LUMOS

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por un patrón persistente de dificultades de atención, hiperactividad y/o impulsividad que puede afectar al rendimiento académico, laboral, familiar y social de la persona. Aunque suele identificarse durante la infancia, actualmente sabemos que puede mantenerse también en la adolescencia y la edad adulta.
Las manifestaciones del TDAH son muy variables. Algunas personas presentan principalmente dificultades de atención y organización, mientras que otras muestran una mayor impulsividad o hiperactividad, o una combinación de ambas. La intensidad de los síntomas y su impacto en la vida cotidiana varían considerablemente entre unas personas y otras.
Características del TDAH
El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más estudiados en la actualidad. A pesar del amplio conocimiento científico disponible, no existe una prueba biológica única que permita confirmar su diagnóstico. Por ello, la evaluación debe basarse en una valoración clínica completa realizada por profesionales cualificados.
El diagnóstico no depende únicamente de la presencia de determinados síntomas. También es necesario valorar cuándo comenzaron, en qué contextos aparecen, cómo afectan al funcionamiento diario de la persona y descartar otras condiciones que puedan explicar las dificultades observadas.
Es frecuente que el TDAH se acompañe de dificultades relacionadas con la organización, la planificación, la gestión del tiempo, la regulación emocional o el mantenimiento de la atención, lo que puede repercutir en el ámbito académico, laboral, familiar y social.
La evaluación del TDAH
La evaluación del TDAH requiere un proceso clínico estructurado que combine diferentes fuentes de información. Habitualmente incluye una entrevista clínica detallada, la recogida de información sobre la historia evolutiva y el funcionamiento de la persona, así como la utilización de cuestionarios e instrumentos de evaluación validados cuando resulta necesario.
En niños y adolescentes, también puede ser importante obtener información de la familia y del entorno escolar para comprender cómo se manifiestan las dificultades en distintos contextos.
Una evaluación adecuada permite diferenciar el TDAH de otras situaciones que pueden presentar síntomas similares, como problemas emocionales, trastornos del aprendizaje, ansiedad, depresión o dificultades relacionadas con el estrés.
Prevalencia
Se estima que el TDAH afecta aproximadamente al 5 % de la población infantil y adolescente y alrededor del 2,5 % de la población adulta, aunque las cifras pueden variar según los criterios diagnósticos utilizados y las características de cada estudio.
Durante los últimos años se ha incrementado el conocimiento sobre este trastorno, especialmente en personas adultas y en mujeres, colectivos en los que históricamente ha existido un importante infradiagnóstico.
Comorbilidad
Es frecuente que el TDAH aparezca junto a otros problemas de salud mental o del neurodesarrollo. Entre los más habituales se encuentran los trastornos de ansiedad, los trastornos depresivos, los trastornos del aprendizaje, algunos trastornos de la conducta o determinadas dificultades relacionadas con la regulación emocional.
Por este motivo, una evaluación clínica completa debe valorar tanto la presencia del TDAH como la posible existencia de otras condiciones que puedan influir en el funcionamiento y las necesidades de intervención de la persona.
Tratamiento
Actualmente existen intervenciones cuya eficacia cuenta con un sólido respaldo científico para el tratamiento del TDAH. La elección de cada intervención dependerá de la edad de la persona, la intensidad de los síntomas, las dificultades asociadas y sus necesidades específicas.
Cuando está indicado, el tratamiento farmacológico debe ser prescrito y supervisado por el profesional médico correspondiente. En muchos casos, este tratamiento se complementa con intervenciones psicológicas dirigidas a mejorar el funcionamiento cotidiano y favorecer el desarrollo de estrategias de afrontamiento eficaces.
Las intervenciones psicológicas con mayor evidencia incluyen el entrenamiento en organización y planificación, la gestión del tiempo, la regulación emocional, la resolución de problemas, el establecimiento de rutinas y el desarrollo de habilidades para afrontar las dificultades derivadas del TDAH.
Otras intervenciones, como el neurofeedback, continúan siendo objeto de investigación y, aunque algunos estudios muestran resultados prometedores, la evidencia científica disponible todavía no permite considerarlas tratamientos de primera elección.
¿Cómo trabajamos el TDAH en Lumos?
En Lumos abordamos el TDAH desde un enfoque interdisciplinar, adaptando la intervención a las necesidades de cada persona.
La evaluación clínica y el diagnóstico son realizados por nuestras psicólogas generales sanitarias, mediante una valoración individualizada que incluye entrevista clínica e instrumentos de evaluación validados cuando resulta necesario.
Una vez realizada la evaluación, elaboramos un plan de intervención personalizado.
Dependiendo de cada caso, este puede incluir:
-
intervención psicológica basada en la evidencia científica;
-
entrenamiento en estrategias de organización, planificación y gestión del tiempo;
-
desarrollo de habilidades de regulación emocional y afrontamiento;
-
intervención con familias cuando resulta indicada;
-
coordinación con otros profesionales sanitarios implicados en el tratamiento, incluido el profesional médico responsable cuando existe tratamiento farmacológico.
Nuestro objetivo no es únicamente reducir los síntomas, sino ayudar a la persona a desarrollar herramientas que le permitan mejorar su autonomía, su funcionamiento cotidiano y su calidad de vida en los distintos ámbitos personales, familiares, académicos y laborales.
Además de la intervención psicológica, en aquellos casos en los que resulta beneficioso, el plan de intervención puede incorporar trabajo específico sobre la organización de la vida diaria, el establecimiento de rutinas, la adaptación al entorno familiar, académico o laboral, el entrenamiento en habilidades de afrontamiento y la mejora del funcionamiento psicosocial, desde un enfoque interdisciplinar y coordinado entre los distintos profesionales del centro.
Equipo destinado a evaluación y tratamiento del TDAH

Psicólogo General Sanitario y Psicoterapeuta infanto-juvenil


